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¿Deudas? – No hagas pactos con el diablo

Deudas - pacto con diablo
Foto de Morgan en flickr.com

Si eres de los que utilizan frecuentemente la tarjeta de crédito, tienes algún préstamo personal y además una vivienda hipotecada, tengo que decirte que has vendido tu alma al diablo. Si no tienes control sobre tus gastos, ni un plan de ahorro, vas encaminado a una vida de esclavitud bajo las deudas. En otras palabras, has vendido tu tiempo (tu vida) a los bancos.

Solo un cambio hacia la mentalidad correcta nos dará un futuro con más libertad y además la posibilidad de sacar más rendimiento a nuestro dinero. Con la mentalidad equivocada seremos presa de las trampas del marketing y los bancos.

El consumismo – Diferencia entre Necesidad y Deseo

La Necesidad es lo que nos hace falta para vivir: comida, ropa, asistencia sanitaria y vivienda. Responde a cubrir básicamente lo que un ser humano requiere. Sin embargo, el deseo se confunde a menudo con la necesidad y responde al gusto por cosas que no necesitamos para vivir, pero la publicidad y la sociedad de consumo se han encargado de que así lo creamos.

Una persona puede necesitar un pantalón. Pero una cosa sería comprar uno que cumpliera con su función y otra sería comprar uno de la mejor marca, ultimo modelo de actualidad y que triplica el precio de las marcas más básicas. Si lo pensamos fríamente, no tiene sentido pagar por algo más de lo necesario. Y sin embargo lo hacemos constantemente cayendo en la trampa del marketing y el consumismo.

La Trampa de la Inmediatez

El consumismo se inició a partir de la década de 1970 impulsado por bancos y publicidad. Su objetivo fue implantar la creencia de que ‘tener más es ser más’ y empujó a la sociedad hacia el consumo y la deuda. Una vez atrapados en la falsa creencia, actuamos con impaciencia y queremos poseer inmediatamente a costa de endeudarnos.

Los seres humanos nos movemos por impulsos, y las agencias financieras y de marketing aplican la persuasión psicológica para embaucarnos y hacernos creer que pagar algo en cómodos plazos es mejor que esperar hasta ahorrar para comprarlo.

Si estamos pagando deudas por la mayoría de nuestras posesiones, en realidad no poseemos nada. Simplemente vivimos en un régimen de esclavitud financiera. Hemos cambiado nuestro tiempo y los ingresos que recibiremos en los próximos años a cambio de la inmediatez.

Cambio de Mentalidad

Cuando estamos pensando en como conseguir dinero prestado para gastar, la mayoría de veces empujados por el deseo de lo innecesario, lo que estamos haciendo es acercándonos a la pobreza. Tenemos mentalidad de pobres.

En cambio, si actuamos como si no pudiésemos pedir dinero prestado y nos preguntamos cómo podríamos multiplicar nuestro dinero y obtener más rentabilidad, tendríamos una mentalidad de riqueza.

Los ricos compran bienes y piensan en cómo utilizarlos para obtener ingresos y rentabilizar el gasto que hicieron. Los pobres gastan su dinero sin pensar en el mañana, compran bienes a crédito como vehículos caros que se deprecian y tienen un mantenimiento. Así sus posibilidades de futuro se van estrechando cada vez más.

Riqueza y deuda son términos opuestos. Y aunque nos empeñemos en pedir dinero prestado para aparentar tener riqueza (coche, casa, viajes…) lo único que conseguimos es acercarnos más a la pobreza.

Consejos para mantener los pies en la tierra

¿Realmente necesito esto? Cuando te encuentres mirando un escaparate o frente al aparato de tus sueños, pregúntate si realmente lo necesitas o estas cayendo en el deseo y la impaciencia. Un truco para resolver el dilema es aplazar la compra una semana, y transcurrido ese tiempo y con la mente fría volver a replantear si lo necesitas. En la mayoría de ocasiones el deseo habrá pasado.

Paga siempre en efectivo. Cuando pagas con tarjetas, transferencias u otros medios el concepto de dinero es abstracto y no tenemos conciencia plena de lo que estamos gastando. Usando dinero en efectivo sientes su tacto, lo ves como algo material y notas como te desprendes de él.

Ahorra antes de gastar. Cuando te ingresen tu salario, aparta una cantidad como ahorro mensual antes de gastar nada (un 10% o más según tu caso), después controla tus gastos para adaptarlos al dinero restante. Al dar prioridad al ahorro frente al gasto, estas cambiando hacia una mentalidad de riqueza, que dará su fruto si piensas en como usar esos ahorros para obtener rentabilidad.

Ten en cuenta que es difícil cambiar de mentalidad de un día para otro, así que tómatelo con calma. Fija pequeñas metas y retos para ir avanzando en la dirección correcta. Y recuerda que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.

Referencia: Rankia – Comstar | Cambiando el Mundo

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