CIENCIA

Principales Culpables del Envejecimiento de la Piel

Primeros signos de envejecimiento
Foto de Ben Salter en Flickr.com

Antes o después todos envejecemos. Aunque no nos guste, los primeros efectos los sufre nuestra piel y destapa la evidencia: nos estamos haciendo mayores.

Aunque el deterioro de nuestra piel está dictado por nuestros genes, son más los efectos provocados por el entorno. Así que queda una esperanza de retrasar un poco las temidas arrugas y el descuelgue de nuestra piel.

Veamos ahora cuales son los efectos externos que más afectan a nuestra piel.

ENEMIGOS DE LA PIEL

El Sol

Los rayos ultravioletas presentes en el sol, destruyen el colágeno y la elastina que son las fibras encargadas de mantener la firmeza y elasticidad de la piel. La perdida de estas cualidades provoca la flacidez y descuelgue de la piel prematuramente. Otro efecto de los rayos UV es que estimula la producción de melanina, dando como resultado la aparición de manchas en la piel con la edad.

El Tabaco

La nicotina dificulta la circulación de la sangre, evitando que fluya a los pequeños vasos sanguíneos bajo la superficie de la piel. Al igual que los rayos UV también destruye el colágeno y elastina, provocando los mismos efectos. A todo esto hay que añadir que dificulta la cicatrización de las heridas.

Contaminación y Ambiente

Exponer nuestra piel a un ambiente contaminado hace que los poros estén obstruidos con sustancias nocivas. También es perjudicial el cambio constante de ambientes con calefacción o aire acondicionado que provocan sequedad y rehidratación constante. Todos estos efectos someten a nuestra piel a un estrés constante que terminará deteriorándola.

El Estrés

Tanto los ataques de estrés ocasionales como estados de ansiedad o estrés crónicos producen cambios en nuestro cuerpo. Uno de los órganos más afectados por el estrés es la piel, mostrando signos de sequedad, sensibilidad, manchas o exceso de grasa.

La Falta de Sueño

La falta de sueño crónica puede ocasionar la acumulación del deterioro diario de nuestra piel debido a una reparación insuficiente. Es durante el sueño cuando nuestros sistemas se recuperan y reparan los daños sufridos. La piel necesita las horas suficientes de sueño para repararse y rejuvenecer.

La Deshidratación

Para la piel es tan importante la hidratación interna como la externa. Así, además de beber sobre 2 litros de agua al día, es importante utilizar un jabón suave, secar sin frotar e hidratar después con alguna crema nuestra piel.

La mala Alimentación

Una mala alimentación puede provocar carencias de vitaminas y minerales esenciales para el mantenimiento saludable de nuestra piel (vitaminas A, C, E y selenio). Para beneficiar a nuestra piel debemos seguir una alimentación sana y variada, basada en las verduras y frutas.

Como podemos ver, tenemos muchas herramientas en nuestras manos para reducir la velocidad del envejecimiento y retrasar la aparición de esas primeras señales. Está en nuestras manos cuidarnos para tener una vida mejor.

Referencia: Instituto Gerontológico

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